VIAJE A TAILANDIA CON NIÑOS: PRIMEROS DÍAS EN BANGKOK Y RUTA HACIA EL NORTE

Wat Mahathat (Sukhothai)
Wat Mahathat (Sukhothai)

Nuestro viaje a Tailandia con los niños empezaba en Bangkok, donde estaríamos unos días en un apartamento con piscina que habíamos alquilado, para luego irnos hacía el norte en autobús parando en las históricas ciudades de Ayutthaya y Sukhothai, antes de llegar a la bonita ciudad de Chiang Mai.

Nuestro avión aterrizó en Bangkok sobre las 10 de la mañana (hora tailandesa) y la primera sorpresa que nos encontramos fue que nuestras maletas no habían llegado con nosotros. El tiempo de conexión en Suiza era muy justo y el vuelo de Barcelona a Zúrich había salido con 1 hora de retraso. Aunque nosotros si que pudimos hacer el enlace corriendo por el aeropuerto, las maletas no llegaron a tiempo. Por suerte, la gente de Swiss fue muy competente, nos tomaron los datos de nuestro alojamiento, nos indemnizaron con cerca de 200 euros para los gastos necesarios, y nos aseguraron que al día siguiente tendríamos el equipaje en nuestro apartamento. Así fue y quedó como una anécdota del viaje.

En el mismo aeropuerto cambiamos 100 euros por moneda tailandesa para tener algo de efectivo para el taxi y los gastos del primer día. Como sucede habitualmente, el tipo de cambio en el aeropuerto no es muy bueno y merece la pena ir a alguna casa de cambio en el centro de Bangkok. También en el mismo aeropuerto compramos una tarjeta SIM prepago que por 15 euros nos permitía tener Internet ilimitado en el móvil durante las 3 semanas que estábamos. Muy recomendable, ya que te permite no sólo comunicarte con la familia sin necesidad de conexiones wi-fi, sino utilizar aplicaciones del teléfono que ayudan siempre en un viaje (Google Maps, Tripadvisor, Booking, etc.). Concretamente nosotros compramos la tarjeta Happy Tourist SIM de la compañía Dtac, pero hay otras compañías con ofertas similares.

En Bangkok habíamos reservado un apartamento a través de Airbnb en el barrio de Ding Daeng, cerca del metro y de un centro comercial muy grande (Central Plaza Grand Rama IX). Un apartamento con dos habitaciones, cocina y, lo más importante, piscina comunitaria por unos 85 euros la noche. El primer día en Bangkok no daba ya para mucho más, así que fuimos al centro comercial a comprar comida y unos bañadores para que por lo menos los niños se pudieran bañar esa misma tarde, ya que no tendríamos las maletas hasta el día siguiente.

Piscina del apartamento en Ding Daeng (Bangkok)
Piscina del apartamento en Ding Daeng (Bangkok)

Bangkok es una ciudad muy grande, muy contaminada y con mucho tráfico. No es una ciudad que sea especialmente atractiva para los niños, pero se pueden hacer suficientes actividades para que toda la familia lo pase bien. Los niños acostumbran a estar más pendientes y atentos a situaciones cotidianas que ellos ven diferentes. Desde la comida, el transporte público, la gente, las tiendas, todo es sorprendente para ellos, así que finalmente te das cuenta que los pequeños detalles que a los adultos a veces nos parecen insignificantes, a los niños pequeños son los que les impresionan más.

Centro de Bangkok
Centro de Bangkok

Wat Trimitr Witthayaram, Templo del Buddha dorado (Bangkok)
Wat Trimitr Witthayaram, Templo del Buddha dorado (Bangkok)

Durante los tres días que estuvimos en Bangkok pudimos hacer algunas de las visitas imprescindibles que todas las guías recomiendan: el Gran Palacio, el Templo de Wat Pho, el Mercado de los Amuletos, Khaosan Road, Chinatown, moverse en barco por los canales de Bangkok, visita a los centros comerciales más modernos, coger el Skytrain, etc. Para movernos por la ciudad principalmente utilizamos taxi, ya que no es muy caro y sale a cuenta siendo cinco personas. El mayor problema es la cantidad de atascos que hay en la ciudad y que provocan que algunos trayectos se vuelvan eternos.

Wat Phra Kaew, Templo del Buddha Esmeralda (Bangkok)
Wat Phra Kaew, Templo del Buddha Esmeralda (Bangkok)

Wat Pho, Templo del Buddha Reclinado (Bangkok)
Wat Pho, Templo del Buddha Reclinado (Bangkok)

Wat Pho, Templo del Buddha Reclinado (Bangkok)
Wat Pho, Templo del Buddha Reclinado (Bangkok)

Como el calor era importante y el ambiente de la ciudad es bastante denso, siempre intentábamos poder tener ratos para estar en la piscina con los niños y buscar algunas actividades que pudieran ser de mayor interés para ellos. Por ejemplo, visitamos el Queen Saovabha Memorial Institute donde hay una granja de serpientes en la que cada día hacen demostraciones y explicaciones de los diferentes tipos de serpientes que se pueden encontrar en Tailandia y donde los niños (y los padres) pueden tocar algunas.

Tras Bangkok, empezábamos la ruta hacia el norte del país haciendo una primera parada en Ayutthaya. Esta pequeña ciudad, antigua capital del reino de Siam, es hoy Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y es una de las excursiones que a menudo se hacen desde Bangkok directamente en un solo día. 

Para llegar hasta allí fuimos a la Plaza Victory Monument en Bangkok, desde donde salen multitud de autobuses y furgonetas hacia distintas partes del país. El trayecto nos costó unos 7 euros a los cinco, teniendo en cuenta que los niños pagan la mitad, pero que las maletas también pagan por el espacio que ocupan.

En Ayutthaya nos alojamos en el Tamarind Guesthouse, un pequeño y acogedor hotel muy bien situado para ir a visitar los antiguos templos de la ciudad y que nos costó 38 euros la noche. El mismo hotel nos gestionó el transporte para hacer las visitas esa misma tarde a los templos que están diseminados por toda la ciudad, un tuk tuk que durante tres horas nos iría llevando y esperando a los principales puntos de interés (12 euros los cinco). Mientras esperábamos que el tuk tuk nos viniera a recoger al hotel, aprovechamos para ir a comprar los billetes de autobús que al día siguiente nos llevaría a Sukhothai.

Wat Mahathat (Ayutthaya)
Wat Mahathat (Ayutthaya)

Wat Mahathat (Ayutthaya)
Wat Mahathat (Ayutthaya)

Wat Mahathat (Ayutthaya)
Wat Mahathat (Ayutthaya)

Wat Phra Sri Sanphet (Ayutthaya)
Wat Phra Sri Sanphet (Ayutthaya)

Wat Lokayasutharam (Ayutthaya)
Wat Lokayasutharam (Ayutthaya)

Al día siguiente nos marchamos a Sukhothai en autobús, un trayecto que duró cerca de 6 horas en un vehículo que estaba bastante bien equipado y que en total nos había costado 35 euros a los cinco. Sukhothai también es una ciudad histórica declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y conocida como la hermana pequeña de Angkor Wat, así que a los niños les tocaba ración doble de templos. Por eso, y como íbamos a estar dos noches, habíamos reservado un hotel con piscina, el Foresto Sukhothai Guesthome, que estaba situado en la zona moderna de la ciudad y nos costaba 45 euros por noche. La visita a los templos, que están a unos 15 quilómetros de la ciudad moderna, se puede hacer a pie, en bicicleta o en tuk tuk. Como la zona histórica es muy grande y el calor apretaba, contratamos un tuk tuk en el mismo hotel para toda la mañana (18 euros). En unas 4 horas pudimos ver las zonas más importantes del complejo y así pudimos estar toda la tarde en la piscina y descansando.

Wat Chetuphon (Sukhothai)
Wat Chetuphon (Sukhothai)

Wat Mahathat (Sukhothai)
Wat Mahathat (Sukhothai)

Lagarto en Wat Mahathat (Sukhothai)
Lagarto en Wat Mahathat (Sukhothai)

Wat Sa Si (Sukhothai)
Wat Sa Si (Sukhothai)

Wat Si Chum (Sukhothai)
Wat Si Chum (Sukhothai)
Wat Si Chum (Sukhothai)
Wat Si Chum (Sukhothai)

Wat Sorasak (Sukhothai)
Wat Sorasak (Sukhothai)

Wat Si Sawai (Sukhothai)
Wat Si Sawai (Sukhothai)

Nuestra siguiente parada era Chiang Mai en el norte de Tailandia, y ya en una zona más selvática del país. Para llegar desde Sukhothai, habíamos comprado dos días antes unos billetes de autobús en la misma estación. Este trayecto, de unas 6 horas también, se hizo más pesado aunque supuestamente íbamos en un autobús de primera categoría. Nos costó a los cinco unos 28 euros. Es en estos trayectos largos, y a veces pesados, donde los móviles, Ipads, tabletas, hacen su servicio. Cada niño con un aparato mirando una película te da unos momentos de tranquilidad necesarios.

Autobús de Sukhothai a Chiang Mai (entretenimiento a bordo)
Autobús de Sukhothai a Chiang Mai (entretenimiento a bordo)

Chiang Mai es la ciudad que más nos gustó de las que visitamos. Aparte de ser una buena base para hacer todo tipo de excursiones y visitas, tiene ese espíritu de ciudad de viajeros que te encuentras en muchos países. Muchos mochileros, extranjeros que han decidido dejar su vida en occidente y montarse un pequeño negocio en Tailandia, etc. Aquí estuvimos cuatro noches y nos alojamos en el Funky Monkey Guesthouse, un pequeño hotel muy sencillo pero muy bien situado en la ciudad y que nos costaba 30 euros cada noche a cinco (muy recomendable). En la ciudad hay visitas muy interesantes como los templos de What Phra Singh o el templo de What Phra Doi Suthep que está situado en las afueras, también mercados nocturnos más que recomendables (sobre todo el Sunday night market).


Wat Phra Singh (Chiang Mai)
Wat Phra Singh (Chiang Mai)

Wat Phra Singh (Chiang Mai)
Wat Phra Singh (Chiang Mai)

Wat Chedi Luang (Chiang Mai)
Wat Chedi Luang (Chiang Mai)

Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)
Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)

Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)
Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)

Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)
Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)

Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)
Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)

Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)
Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)

Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)
Wat Phra That Doi Suthep (Chiang Mai)

En Chiang Mai hicimos la única excursión que habíamos reservado previamente desde Barcelona, visitar el Elephant Nature Park, un centro de recuperación y rehabilitación de elefantes. Es muy típico de Tailandia hacer excursiones a algún campamento de elefantes, pero es muy recomendable no ser cómplice de la explotación de estos animales. A menudo hay espectáculos donde los elefantes pintan cuadros o juegan al fútbol, pero detrás de estos shows hay años de maltrato animal. El Elephant Nature Park, como algún otro centro en la zona, se dedica precisamente a recuperar estos animales y a respetarlos como animales salvajes que son. La visita al parque es muy instructiva y entretenida también para los niños, que pueden dar de comer y bañar los elefantes. La entrada es cara, nos costó a los cinco unos 220 euros aproximadamente, pero es una visita que merece mucho la pena.

Elephant Nature Park (Chiang Mai)
Elephant Nature Park (Chiang Mai)

Elephant Nature Park (Chiang Mai)
Elephant Nature Park (Chiang Mai)

Elephant Nature Park (Chiang Mai)
Elephant Nature Park (Chiang Mai)

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