Viajar a la Costa Oeste de los Estados Unidos con niños: primeros preparativos

Monument Valley Navajo Tribal Park



Hacía 13 años que habíamos viajado a la Costa Oeste, cuando no teníamos hijos, y en compañía de otra pareja de amigos. Teníamos un muy buen recuerdo y siempre habíamos pensado que era un viaje muy bonito para poder repetir con nuestros hijos. Alquilaríamos un coche y haríamos un auténtico road trip visitando algunos de los parques naturales más espectaculares de la Tierra, ciudades de película, playas y conduciendo por algunas de las carreteras más fotogénicas del mundo. Sólo había un problema: somos cinco en la familia y los precios de los vuelos a la Costa Oeste de los Estados Unidos suelen ser bastante altos, así que nos pusimos un límite por debajo del cual compraríamos los billetes. Si no llegábamos a bajar de ese límite entonces cambiaríamos de planes y lo dejaríamos para otro año. Pensamos que este límite estaba en torno a los 550 euros por persona.


Cuando nos llegó un aviso de Guia Low Cost informándonos de la oferta irresistible para volar a la Costa Oeste de los Estados Unidos no lo dudamos: los precios estaban muy por debajo del límite que nos habíamos marcado y compramos los cinco billetes. Con la ayuda de Skyscanner encontramos las fechas más económicas y que nos encajaban mejor. Aún quedaban 11 meses para el viaje y apenas hacía 3 semanas que habíamos vuelto de nuestro viaje a Tailandia, pero no nos pudimos resistir.

Viajando con niños siempre intentamos que los horarios de los vuelos y los enlaces sean lo más aptos posible, siempre y cuando esto no afecte de manera considerable a los precios. Así, cuando vimos la oferta de AirFrance compramos inmediatamente: mes de agosto, buenos horarios y con un enlace corto en Paris, llegando a San Francisco y volviendo desde Los Angeles por 425 euros por persona. Teníamos 11 meses para planificar el viaje tranquilamente.


Air France

Como era normal, con los billetes de avión ya comprados, no podíamos evitar mirar y remirar todos los foros y relatos de viajes para empezar a tener ideas, así que volvimos a tener el dilema de siempre: ¿organizamos un poco el viaje reservando hoteles o improvisamos del todo?

Revisando los relatos de otros viajeros y recordando otros viajes nuestros a Estados Unidos, vimos que este era un viaje que se podía improvisar en cierto modo, siempre asumiendo los riesgos de no tener alojamiento reservado. En algunos puntos del viaje, los menos turísticos, puede ser relativamente fácil encontrar un hotel o un motel disponible y cada día ir rehaciendo la ruta sin perder mucho tiempo, pero en los puntos más turísticos: parques naturales, grandes ciudades, etc. no es tan fácil hacerlo en pleno mes de agosto. Por lo menos, te arriesgas a perder mucho tiempo y dinero para poder dormir cada día. Como la ruta que preveíamos hacer incluía muchos puntos turísticos, decidimos reservar con antelación el alojamiento, ya que viajando con 3 niños tampoco queríamos perder mucho tiempo buscando cada día donde dormir. Además, la mayoría de cadenas hoteleras y buscadores de hoteles te facilitan al máximo que puedas hacer cambios hasta última hora.

Tanto en el caso de los hoteles como especialmente en el caso del alquiler de coche leímos, y después comprobamos, que con cuanta más antelación se realice la reserva, más oferta existe y mejor precio se encuentra, como parece lógico. Como teníamos 11 meses por delante nos dio tiempo de analizar la evolución de precios y de disponibilidades.

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