II. Comienza el road trip: secuoyas, pueblos del oeste y Yosemite National Park

Yosemite National Park

El primer día de ruta con el coche queríamos tomárnoslo con un poco de calma. Primero teníamos que ir a recoger las sillitas de coche que habíamos comprado por Internet y que habíamos pedido de recoger en el Walmart que había en la misma ciudad de Lodi. Además, aprovecharíamos para hacer acopio de bebida, comida y otros elementos indispensables para el viaje en coche: cojines para que los niños durmieran bien en el coche y una nevera para poder llevar siempre bebida fresquita y comida refrigerada. Todos los hoteles y moteles disponen de máquinas de hielo gratuitas para los clientes, con lo que se trata de cada día rellenar la nevera del coche con cubitos para tenerlo todo fresco. Por la noche se traspasa a la nevera del hotel, y así cada día.

Nevera indispensable para el road trip

Es recomendable en este tipo de viaje llevar aprovisionamiento en el coche para hacer comidas ligeras al mediodía, como bocadillos o ensaladas, que te ahorran bastante dinero y que te permiten no depender de encontrar un lugar para comer si estás visitando algún parque, los cuales en su mayoría disponen de zonas acondicionadas para picnic.

También, viajando con niños pequeños y teniendo en cuenta la cantidad de horas que se pasan en el coche, es aconsejable llevar algún dispositivo para entretener a los pequeños. Aquí ya cada cual con lo que tenga. En nuestro caso llevábamos de casa un DVD player de doble pantalla con conector USB para poner películas grabadas y, a parte, un iPad también con películas cargadas, que hicieron su función a la perfección.

Una vez aprovisionados en el Walmart, nos fuimos hasta el Calaveras Big Trees State Park, un inmenso bosque con secuoyas que hay al norte de Yosemite. Queríamos ver estos inmensos árboles con los niños y la zona más popular para verlos, el Mariposa Grove en Yosemite, estaba cerrado por restauración. Una opción era ir a Muir Woods cerca de San Francisco, pero siendo domingo no era muy buena idea por la cantidad de gente que se puede acumular, así que nos decidimos por ir a ver este bosque que está dividido en dos zonas; el North Grove y el South Grove. El primero es el que visitamos nosotros, ya que es más corto y más accesible si vas con niños. En total es una pequeña excursión de unas 2 horas aproximadamente por un bosque precioso y por un camino fácil incluso si se va con sillita. La excursión es bonita y los niños pueden ver muchas secuoyas, pero por lo que  recordábamos del viaje anterior, la visita al Sequoia National Park es un poco mejor.

Calaveras Big Trees State Park

Calaveras Big Trees State Park

Calaveras Big Trees State Park

Tanto la zona del Calaveras Big Trees como la de Yosemite National Park son hábitat de osos negros, lo que es un estímulo extra para los niños (y adultos). Las papeleras preparadas para que no puedan acceder los osos, las cajas de seguridad para guardar la comida y los continuos carteles advirtiendo de la presencia de este animal hacen que exista una especial tensión cuando paseas por el bosque, cualquier ruido desconocido puede ser un oso a punto de atacar (o eso piensan los más pequeños).

Contenedor a prueba de osos

Comimos en el mismo parque, en una zona con mesas para hacer picnic, y por la tarde nos fuimos al cercano Columbia State Historic Park: un curioso pueblo que surgió de la fiebre del oro y que todavía mantiene algunos edificios como debían haber sido en el siglo XIX. Hay salones, tiendas de ropa de la época, una cárcel o un templo masónico por ejemplo. Como no podía ser de otra manera, hay actividades relacionadas con la época: encontrar pepitas de oro o subir a una auténtica diligencia, previo pago por supuesto. Por la noche dormíamos en el motel Aladdin Inn en Sonora, un pequeño pueblo del oeste más moderno, que en su día vivió de las minas y que hoy es una de las puertas de entrada al Yosemite National Park.

Columbia State Historic Park

Al día siguiente nos levantamos muy temprano, hasta el Yosemite National Park teníamos más de hora y media y primero teníamos que comprar el Annual Pass, el tique que te permite acceder a todos los parques nacionales por 80$ (todos los ocupantes del vehículo). El paisaje hasta llegar, entre granjas y montañas ya empezaba a ser espectacular, pero las mejores vistas nos esperaban en la primera parada dentro del parque: el Tunnel View, un view point que abarca todo el valle de Yosemite y desde donde se ve una de las escenas más icónicas del parque. Lamentablemente, ese día la niebla no nos dejó disfrutar del todo de las vistas del parque, pero no obstante, pudimos disfrutar de una de las maravillas de la naturaleza que nos esperaba en este road trip por la Costa Oeste de los Estados Unidos.

Tunnel View (Yosemite National Park)

Estuvimos toda la mañana por la zona del valle, accesible por una carretera de un solo sentido, y paramos en algunos puntos escénicos como Cathedral Beach Picnic AreaSwinging Bridge Picnic Area o  Sentinel Bridge. No queríamos dejar de hacer alguna pequeña excursión, apta para los niños, así que fuimos al Bridalveil Fall Viewing Point, un corto trayecto de 400 metros hasta la cascada, y fuimos también a las Lower Yosemite Falls, una ruta fácil de poco más de 1.5 quilómetros ida y vuelta.

Bridalveil Fall (Yosemite National Park)

Swinging Bridge (Yosemite National Park)

Cathedral Beach (Yosemite National Park)

Como teníamos que salir del parque por la Tioga Road, después de comer visitamos algunos de los lagos que se encuentran de paso: Tenaya Lake y Mirror Lake. La niebla era peor en esta zona, así que decidimos salir del parque para llegar a Mammoth Lakes y acabar de aprovechar el día. Efectivamente (Murphy), fue salir del parque y mejorar el día, así que antes de ir al hotel nos fuimos hasta la zona de los lagos y pudimos visitar tranquilamente los Twin Lakes, Lake Mary, Lake George, Lake Mamie y Horseshoe Lake. Todos muy cercanos y accesibles en coche fácilmente.


Lake Mary (Mammoth Lakes)


Horseshoe Lake (Mammoth Lakes)

Fuimos al Motel6 que teníamos reservado, dejamos las maletas en la habitación y nos marchamos a pasear por el pueblo. Mammoth Lakes es un pueblo muy enfocado al turismo de invierno, sobretodo al esquí, ya que tiene una de las áreas de esquí más importantes de los Estados Unidos con un clima y una altura que permite la práctica de este deporte hasta el mes de junio.

Para terminar el largo día, una súper hamburguesa de búfalo en el Burgers Restaurant de Mammoth Lakes y después una partida de bolos en el Mammoth Rock 'n' Bowl, muy cerca del motel.

Buffalo Burger

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